Quiero irme largo de vos,
donde los ojos rezan a los astros,
y escribirte como nos escribimos besos ajenos en los labios.
Largo y que no canse,
un viaje a lo lejano de tu mirada allá donde el mar no crece,
donde la luna el espejo pierde.
Sé que te quiero lejos
como los peces a los marineros,
y hundo —largo— el remo,
para adentrarme en la línea
de las estrellas marinas
y los azulejos.
Hacerme viejo remando y si muero
morir largo en flotante barco velero
y que mi viaje se haga sal.
‹‹Nadie como yo nació para Marinero››
Dormiré complacido —largo sueño de poeta sin poesía—
de ser antena de cartas en botella y cefaleas marinas,
que guía a tierra la lluvia de los ojos
que miran las estrellas
de la casa de Pólux y Casiopía.
Dormiré largo en mi sueño estrellado
lejos de vos escribiéndote en los labios
que si vas al Mar en busca de descanso
‹‹Yo soy antena de los enamorados››.
AW
